Personas que cambiaron el mundo: Mária Telkes y William Kamkwamba

Hay personas que nos inspiran cada día. Personas con historias que nos dan la energía que necesitamos para impulsar y ser el cambio que el mundo necesita. Son los casos de Mária Telkes, la reina del sol, y William Kamkwamba, el niño que domó al viento en Malaui. ¿Quieres conocerlas? 

Mária Telkes, la reina del sol  

Nacida en Hungría en 1900, Mária fue una científica pionera en la energía solar con más de 20 patentes a su nombre. Estudió y se doctoró en Física y Química en la Universidad Eötvös Loránd y en 1925 emigró a Estados Unidos, donde empezó a trabajar para como biofísica para el MIT.

A principios de la década de los 40, Mária empezó a cambiar el mundo con sus inventos, entre los que destacaron:

  • El primer generador termoeléctrico.
  • Uno de los primeros sistemas de almacenamiento de energía solar que proporcionaba calefacción a una casa. La Casa Dover, lugar donde se realizó el experimento, contaba con paredes y techos que contenían sal de glober, un químico capaz de almacenar calor al derretirse con los rayos del sol y, mediante unos ventiladores, distribuirlo por toda la vivienda. Este sistema era capaz de almacenar calor durante 10 días.
  • Un horno solar que permitía cocinar alimentos a comunidades rurales con pocos recursos y sin acceso a electricidad o gas.
  • Un destilador solar portátil capaz de desalar el agua de mar para el consumo humano. Este invento salvó la vida de muchos marinos y pilotos en la Segunda Guerra Mundial.

Máría recibió muchos reconocimientos por su relevante papel en el desarrollo de la tecnología solar y asesoró hasta los años 90 (cuando tenía más de 90 años) a compañías especializadas en energía solar. Todo un ejemplo para las próximas generaciones de mujeres que también cambiarían el mundo a través de una energía limpia y renovable.

William Kamkwamba, el niño que domó el viento

"Lo intenté y lo hice". Así resumía William Kamkwamba su experiencia al crear un molino de viento casero para alimentar a su familia en Wimbe, un pequeño poblado de Malaui. Hoy te invitamos a conocer la historia de una persona que reunió toda su energía para pensar y crear un mundo mejor. 

Conozcamos la historia del niño que domó el viento con tan solo 14 años. 

Nacido en Wimbe, un pequeño poblado a 32 km al este de Kasungu, William creció en una familia pobre de granjeros que sembraba maíz. En 2001, el país africano experimentó una terrible hambruna que obligó a William, de tan solo 14 años, a dejar el colegio y a ponerse a trabajar en el campo. Según su testimonio, en su familia comían solo una vez al día, por las noches. "Era un futuro que no podía aceptar", comentaba en su charla TED más reciente. Y no lo hizo. 

Determinado a finalizar sus estudios superiores fuese como fuese, William empezó a trabajar en la biblioteca del poblado y allí, indagando entre vastos tomos de ciencia y física, se topó con 'Using Energy', un libro sobre el uso de la energía. Como no entendía muy bien inglés, el joven absorbió toda la información a través de los diagramas y las imágenes que aparecían. Así descubrió lo que era un molino de viento, un aerogenerador, y cómo podía construir uno para ayudar a su familia y a su comunidad. 

Un molino para bombear agua y generar electricidad 

El objetivo estaba muy claro: crear un molino de viento que bombease agua para regar los cultivos y otro para generar electricidad. Pero, para llevar a cabo sus proyectos, le faltaban los materiales. Fue a un vertedero y recogió: 

  • El ventilador de un tractor
  • Un amortiguador
  • Tubos de PVC
  • Un cuadro de bicicleta
  • Un dínamo

Con todos estos materiales construyó un pequeño aerogenerador. Al principio, este generó electricidad para encender una bombilla; más adelante, pudo dar vida a cuatro bombillas con interruptores y crear un disyuntor similar al de un sistema eléctrico común. Gracias a sus inventos, pudo producir 12 vatios de electricidad y bombear agua para su comunidad

Hoy en día, su historia se ha convertido en una autobiografía con más de 1 millón de copias vendidas ('The Boy Who Harnessed the Wind'), una película de Netflix dirigida por Chiwetel Ejiofor, que recibió el premio Alfred P. Sloan en el festival de cine de Sundance, y un firme proyecto, titulado 'Moving Windmills', que tiene como objetivo mejorar la vida de los malauís a través de las energías renovables. 

Dos historias que nos animan a impulsar el cambio

¿Te sientes inspirado por las historias de Mária Telkes y William Kamkwamba? ¡Compártela en tus redes sociales con el hashtag #EnergíaParaPersonasQueCambian y anímate a cambiar el mundo con pequeñas acciones! Al final, son las que de verdad marcan la diferencia. 

Fuente imagen: www.williamkamkwamba.com

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